Tu familia no se muda
Si mañana faltas, entra un capital que cubre la hipoteca, la colegiatura y el gasto de la casa. Tu esposa no tiene que vender nada ni pedir prestado.
Que tu familia remate la casa para poder seguir
Misma casa. Misma escuela. Mismo nivel de vida. En 30 minutos te muestro, con tus números reales, qué pasaría con tu patrimonio si mañana faltas o quedas inválido — y cómo blindarlo desde hoy.
30%
Si hoy ganas 60 mil al mes, tu pensión rondaría los 18 mil. La misma casa, los mismos gastos, un tercio del ingreso. Nadie te lo dice en la oficina.
Tasa de reemplazo estimada por la OCDE y la CONSAR para trabajadores de ingreso alto bajo la Ley 97. Tu caso exacto lo calculamos juntos.
No te vendo una póliza. Te vendo que en tu casa nada cambie.
Si mañana faltas, entra un capital que cubre la hipoteca, la colegiatura y el gasto de la casa. Tu esposa no tiene que vender nada ni pedir prestado.
Que tu familia remate la casa para poder seguir
El seguro de la oficina se acaba el día que se acaba el empleo — y a los 45, con un antecedente médico, ya no te aseguran igual. Una póliza propia se queda contigo para siempre.
Perder tu seguro justo cuando cambias de trabajo
Un plan de ahorro que corre en automático cada mes, con beneficio fiscal, para que a los 65 no dependas de tus hijos ni del gobierno.
Llegar a los 65 con el 30% de tu sueldo
Tres pasos. Cero letras chiquitas.
Treinta segundos. Nombre, correo y WhatsApp. Nada más.
Por videollamada o café. Revisamos qué tienes hoy, qué le falta y cuánto costaría cerrarle el hueco. Te vas con el número claro, contrates o no.
Te mando la comparación de dos o tres aseguradoras por escrito. Si te cuadra, avanzamos. Si no, quedamos como amigos.
Personas como tú, con la misma duda que tú tienes ahorita.
“Este es un testimonio de EJEMPLO para que veas cómo se ve la sección. Cámbialo en lib/landing-content.ts por uno real antes de publicar.”
“Segundo testimonio de EJEMPLO. Lo ideal: que mencione el ANTES (qué creía tener) y el DESPUÉS (qué descubrió en la asesoría).”
“Tercer testimonio de EJEMPLO. Los que mejor convierten son los que resuelven una objeción: 'yo pensaba que con el de la empresa bastaba'.”
“Ya tengo seguro en el trabajo.”
Ese seguro es de tu empresa, no tuyo. El día que te vas, se va contigo el escritorio: nada. Y suele cubrir solo 24 o 36 meses de sueldo, cuando tu familia necesitaría 10 años. Sirve, pero es el piso, no el techo.
“Estoy joven, todavía hay tiempo.”
Justo por eso. A los 35 pagas la prima más barata de tu vida y estás sano, que es cuando sí te aseguran. A los 45, con la presión alta o un estudio raro, te suben el precio o te rechazan. La juventud no es tiempo de sobra: es descuento.
“Está caro, ahorita no puedo.”
Sin ver tus números no sé si es caro. Lo que sí sé es que la mayoría empieza con menos de lo que gasta en restaurantes al mes. Y en la asesoría te digo el número real, gratis, para que decidas con datos y no con suposiciones.
“No quiero que me anden vendiendo.”
No te voy a insistir. Trabajo por recomendación: si te presiono, no me recomiendas y pierdo. Te muestro el diagnóstico y tú decides. Si no es para ti, te lo digo yo primero.
Prefiero decírtelo de frente antes de que gastes 30 minutos.
Sí, agenda
Mejor no
Sí. Treinta minutos sin costo y sin compromiso de compra. Yo cobro comisión de la aseguradora solo si decides contratar, así que la asesoría no te cuesta nada. Si no contratas, igual te quedas con el diagnóstico.
Soy asesor independiente: comparo varias aseguradoras del mercado mexicano y te presento dos o tres opciones lado a lado, con precios y coberturas por escrito. No estoy casado con ninguna marca, estoy casado con tu caso.
Depende de tu edad, tu salud, si fumas y de cuánto quieres que reciba tu familia. Un profesionista sano de 35 años suele empezar en un rango accesible, pero prefiero no darte un número al aire: en la asesoría te lo calculo con tus datos reales.
Perfecto, lo revisamos. Muchas pólizas corporativas traen deducibles altos, coaseguro y hospitales limitados, y desaparecen el día que cambias de trabajo. Vemos qué te cubre de verdad y si vale la pena complementarlo con algo tuyo.
No. Te escribo una vez por WhatsApp para agendar. Si no te acomoda, me lo dices y ahí queda. Nunca vendo ni comparto tus datos con terceros.
Los planes personales de retiro tienen beneficios fiscales según el artículo 151 de la Ley del ISR, con topes anuales. En la asesoría revisamos tu régimen y te digo exactamente cuánto podrías deducir en tu caso.
Nadie planea faltar. Por eso se llama suerte. Deja tus datos y te escribo por WhatsApp para agendar tu asesoría de 30 minutos, sin costo.